12 de julio de 2009

... Al fin es sólo una novela entre las novelas, no tiene que preocuparse más con introducir en ella lo que en ella se encuentra, porque los libros de éstos, las ficciones que cuentan, se hacen, todos y todas, con una continuada duda, con un afirmar reticente, sobre todo la inquietud de saber que nada es verdad y ser preciso que lo es, al menos por un tiempo, hasta no poderse resistir a la evidencia indudable del cambio, entonces se va al tiempo que pasó, que sólo es el verdaderamente tiempo, y se intenta reconstruir el momento que no supimos reconocer, que pasaba mientras reconstruíamos otro, y así sucesivamente, momento tras momento, toda la novela es eso, desesperación, intento frustrado de que el pasado no sea cosa definitivamente perdida. Lo que no se ha acabado aún de averiguar es si es la novela la que impide al hombre olvidarse, o si es la imposibilidad del olvido lo que lleva a escribir novelas.

José Saramago
Historia del cerco de Lisboa

28 de junio de 2009

Después


Y ahora se inicia
la pequeña vida
del sobreviviente de la catástrofe del amor:

Hola, perros pequeños,
hola, vagabundos,
hola, autobuses y transeúntes.

Soy una niña de pecho
acabo de nacer
del terrible parto del amor.

Ya no amo.

Ahora puedo ejercer en el mundo
inscribirme en él
soy una pieza más del engranaje.

Ya no estoy loca.

Cristina Peri Rosi
Alguien que despierta


Abre tus ojos de barro
tus ojos de cielo y de noche interrumpida
tus ojos de alfombra, tus ojos pisoteados
ábrete a la luz y a la sombra y a los vientos
a la sombra negra que arrojan los cuerpos.

Árbol de la ceguera, de las muertes,
camino de las desapariciones,
marchas hacia los ojos abiertos del tiempo
hacia el agua pura del instante que corre
cuando te detienes te tornas invisible
cuando andas te destruyes
sólo eres la sombra de la idea de ser
pero con el hueco de tu mano ves todo
por el hueco de tu mano te derramas,
cuerpo ávido de caricias de atmósferas,
mil veces impasible, mil veces tierno
pero finalmente absorbido por la nada
que corroe lentamente el agua del tiempo.


Aldo Pellegrini
No uso reloj
el tiempo no lo ato a mi muñeca
lo llevo en todo el cuerpo
El error
no es tan propio.
Como la cara
o una mano
o un hueso.
Profundo,
delicado,
remoto,
adentro,
se bebe el vino que nos toca.


Rafael Cadenas. Memorial
Parfois, il est nécessaire 365 jours pour comprendre.

31 de enero de 2009

C'est fini

19 de enero de 2009

bruma densa y gris pizarra
retrasa el despertar
el cuerpo pesa
no responde
rompo el aire
me inclino sobre la orilla del día

25 de noviembre de 2008

Leda y el cisne

De pronto un golpe: aún baten las grandes alas
en la aturdida joven, sus muslos acarician
las oscuras membranas, su nuca el pico atrapa,
su inerme pecho contra el pecho él obliga.

¿Cómo podrá, aterrada, librar los flojos muslos
de las gloriosas plumas, con dedos imprecisos?
¿Y cómo va el cuerpo, en el blanco tumulto
acostado, a sentir tan extraños latidos?

Un estremecimiento en la entraña allí engendra
el muro destrozado: torre y tejado arden,
y muere Agamenón.
Siendo así dominada,
por la sangre salvaje de aquel aire tan presa,
¿relacionó el saber con el poder del ave
antes de que impasible el pico la soltra?

W.B Yeats
(Traducción de Daniel Aguirre)